GSEF 2018

Estos días se celebra la conferencia de ciudades que lideran experiencias y estrategias de Economía Social (GSEF 2018). Un gran oportunidad para conectar la experiencia vasca con Montreal, Seoul y Barcelona. Desgraciadamente, creo que el programa no presenta el verdadero valor y la dimensión de la experiencia vasca en este campo (ecosistema de innovación social, experiencias de larga escala, la conexión con la manufactura, la perspectiva de movimiento, etc, etc), pero hay muchas cosas interesantes. Estos son los paneles en los que vamos a participar el martes, 2 de octubre por la tarde.

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Innovación Social por la Inclusión

La “Red Europea de Innovación por la Inclusión” organizó este evento el míercoles día 3 de Octubre en Madrid. Fue un placer presentar nuestro trabajo en la creación de Plataformas Abiertas de Innovación Social. Este es un resumen de mi intervención.

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“Las sociedades, ciudades o regiones que permiten altos niveles de desigualdad y exclusión no pueden ser consideradas como desarrolladas desde un punto de vista humano, pero tampoco son ya competitivas en el mercado. Los espacios tradicionales de referencia en el ámbito de la innovación tecnológica y desarrollo empresarial como son el Silicon Valley en Estados Unidos, Londres en el Reino Unido o Singapur han permitido que sus niveles de exclusión y desigualdad alcancen cotas históricas y resulta evidente su impacto negativo en el conjunto de la sociedad(número de personas sin techo, precio de la vivienda, gastos de salud, incapacidad para contratar a personas que puedan cumplir con las funciones básicas de las empresas e instituciones, etc). Hoy en día podemos demostrar científicamente que a mayor nivel de inversión en tecnología sin inclusión, mayor nivel de desigualdad. Unas pocas personas y empresas siguen beneficiándose de ese modelo pero resulta contraproducente y muy poco competitivo  para el conjunto de la sociedad.
Ante esta situación, la respuesta no puede consistir en replicar las estrategias de estas sociedades entendidas como las más “desarrolladas”, es necesario construir nuevos modelos que combinen la innovación tecnológica con el desarrollo humano. Los restos de la desigualdad y la exclusión son fenómenos complejos que requieren acciones coordinadas en materia de políticas sociales, empleo, salud, etc. La intervención de Gorka Espiau presentará diversos ejemplos prácticos de como se están construyendo nuevas Plataformas de Innovación Social por la inclusión que combinen inversiones en tecnología y conocimiento con un enfoque de transformación social.

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La reinvención del modelo vasco

La transformación social, económica y cultural vivida por la sociedad vasca en las últimas décadas presenta una serie de indicadores excepcionales en un contexto de la máxima dificultad. Al colapso industrial, altísimas tasas de desempleo, el fin de la dictadura franquista y la construcción de un nuevo entramado institucional desde el año 78, se añadían constantes vulneraciones de los derechos humanos y violencia. La mayoría de sociedades que han vivido situaciones similares no han sido capaces de darle la vuelta a un contexto tan complejo y negativo.

Sin embargo, la sociedad vasca respondió de forma espectacular a casi todas estas amenazas y retos. En vez de seguir los consejos predominantes en la época (desindustrialización y políticas neoliberales), Euskal Herria optó por reinventar su estructura manufacturera, diseñar nuevos sistemas de cooperación público privada y nuevos modelos de competitividad basados en una distribución más equitativa de la riqueza como los impulsados por la economía social y cooperativa. En este mismo periodo histórico, la sociedad vasca fue capaz de detener el proceso de minorización de la lengua vasca y poner fin a la violencia de motivación política.

A pesar de las dificultades y retos a los que nos enfrentamos en el momento actual, estos indicadores demuestran la existencia de un modelo de desarrollo sostenible desde un punto de vista social, económico y medio-ambiental que puede ser proyectado hacia el futuro como marca país. Los cambios vividos en los países occidentales durante la última década demandan más que nunca modelos de desarrollo alternativos y con evidencia empírica que combinen la competitividad económica con el equilibrio social. En este contexto, y a pesar de nuestra dimensión y limitaciones institucionales, el pueblo vasco (su ciudadanía, organizaciones sociales, empresas e instituciones) tiene una oportunidad histórica de proyectarse internacionalmente como un modelo de desarrollo humano e innovación social que es plenamente competitivo en el mercado global.

Desde una perspectiva económica tradicional, podemos explicar fácilmente cómo se ha producido este proceso de innovación, cuáles fueron las decisiones estratégicas (inversión en educación y protección social, especialización inteligente, etc), pero sin el factor social y cultural no podemos responder a la pregunta del porqué se tomaron esas decisiones tan diferentes respecto a las que tomaron otros pueblos en situaciones similares. En cierta medida, conocemos lo cuantificable, los proyectos y las decisiones, pero desconocemos el funcionamiento de los elementos intangibles y lo cualitativo. Estos son los elementos diferenciales en cada realidad cultural.

Cuando hablamos del factor cultural, no hablamos “solamente” de las expresiones culturales, nos referimos al sistema de valores expresados en determinadas narrativas colectivas que utilizamos para definirnos como pueblo y que explican las decisiones que hemos ido tomando a lo largo de la historia. Es la forma en la que una sociedad se autodefine y se comporta ante determinadas situaciones. Si no existiese este factor cultural, todas las sociedades responderían de forma similar ante los mismos retos.fullsizeoutput_580

Es muy importante conocer y medir este factor cultural para comprender de una forma más profunda nuestro proceso de transformación social y económica y, sobre todo, para poder proyectar sus elementos estratégicos de cara al futuro. Los procesos de innovación y especialización inteligente más exitosos a nivel internacional (Finlandia, Baviera, Quebec, Estonia, etc.) son precisamente los que han sido capaces de incorporar su propia dimensión cultural.

El principal reto al que nos enfrentamos es que estas narrativas internas sobre la sociedad vasca están cambiando muy rápidamente. El ejemplo más importante es que por primera vez desde la recuperación del autogobierno, la desigualdad en Euskal Herria está creciendo de forma preocupante y una distribución más equitativa de la riqueza corre el riesgo de dejar de ser uno de los elementos fundacionales del denominado “modelo vasco”.

Todavía estamos a tiempo para reconectar con los elementos tractores que nos permitieron desarrollar la transformación de los años 80, pero esta reinvención de la sociedad vasca no vendrá de la mano de replicar miméticamente lo que hacen otras sociedades. Debemos reconectarnos con el sistema de valores y los comportamientos que han caracterizado al pueblo vasco a lo largo de la historia. El “nuevo modelo vasco” debe construirse sobre iniciativas que conecten con los valores de competitividad en solidaridad que nos han llevado hasta los niveles de desarrollo humano que hoy disfrutamos. Mirar la realidad desde nuestra propia identidad para ver un futuro diferente. Si aplicamos la misma mirada que los demás, no podremos ver nada propio y diferente.

Se trataría ahora de responder de la misma manera cuando las cosas están mejor. En el pasado utilizamos el espíritu de supervivencia como palanca de transformación. Ahora podemos utilizar otra, la lucha contra la desigualdad. Se nos abre una nueva oportunidad para mostrar lo mejor de nosotros mismos. Podemos aprovecharla o seguir la corriente que nos marcan otros hasta perder nuestra identidad como pueblo.

Ha llegado el momento de decidir cómo queremos ser recordados en el futuro. Podemos ser una sociedad que hizo lo más difícil, transformarse profundamente siguiendo un modelo diferente y solidario pero que luego acabó convirtiéndose en un barco a la deriva más, o podemos decidir afrontar una nueva transformación que debería llevarnos a liderar los rankings internacionales en desarrollo humano sostenible.

No es fácil, pero todas aquellas personas que lideraron la gran transformación de los años 80 y 90 saben que es posible. Todo depende de las decisiones que tomemos ahora. Si nos conformamos con hacer lo que hacen los demás, acabaremos siendo como los demás. Si decidimos colectivamente tomar un camino alternativo, encontraremos muchas dificultades, pero seguramente alcanzaremos mucho mejores resultados.

 

Plataformas de Innovación para el desarrollo Internacional

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La Obra Social ”la Caixa” te invita a la Jornada de INNOVACIÓN Y DESARROLLO INTERNACIONAL, enmarcada dentro del programa WORK 4 PROGRESS, que impulsa iniciativas para el fomento del empleo entre comunidades vulnerables de India, Perú y Mozambique.

En esta jornada dialogarán representantes de las plataformas Work 4 Progress de India, Perú y Mozambique con:

Jayne Engle, directora de Programas de Cities for People, McConnell Foundation
Gorka Espiau, profesor invitado en la McGill University y director de Investigación en Agirre Lehendakaria Center (Universidad del País Vasco)
Roger Warnock, co-fundador de Social Nybble Labs y director de Programas para Irlanda en The Young Foundation

Te esperamos el próximo miércoles 27 de junio, a las 18 h, en CaixaForum Barcelona (av. de Francesc Ferrer i Guàrdia, 6-8). Plazas limitadas, se ruega confirmación.

La verdadera competitividad

Los resultados de las investigaciones de Agirre Lehendakaria Center cuestionan los actuales modelos de competitividad que ignoran la dimensión cultural de los procesos de innovación (one size fits all) y ofrecen a la sociedad vasca una gran oportunidad de liderar el debate sobre los nuevos modelos de crecimiento inclusivo a nivel internacional.

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La experiencia vasca de transformación socio-económica vivida durante las últimas décadas, el denominado caso o “modelo vasco”, presenta una serie de indicadores cuantitativos (PIB per capita, tasa de pobreza, inversión en políticas sociales, niveles educativos, esperanza de vida, distribución de la riqueza, etc.) y cualitativos (capital social, resiliencia e innovación, colaboración público/privada…) excepcionales, a pesar de haberse desarrollado en un contexto de la máxima dificultad (colapso industrial, fin de la dictadura, recuperación del autogobierno y violencia).

Según los estudios realizados por ALC, estos indicadores confirman la existencia de un modelo de desarrollo humano imperfecto, pero más equitativo y competitivo que los existentes en nuestro entorno. Para los investigadores de ALC, este modelo debe valorizarse y puede ser proyectado hacia el futuro como ejemplo de Innovación Social de larga escala en un momento en el que la Comisión Europea apuesta por una estrategia hacia el “Crecimiento Inclusivo”.

El factor K (the k is the key)

Los estudios realizados por ALC en colaboración con entidades locales e internacionales apuntan a que las claves fundamentales para entender el modelo social vasco impulsado se encuentran fundamentalmente en los factores culturales (narrativas, creencias y valores compartidos) que han permitido dar una respuesta diferente y exitosa a una situación de extrema dificultad (colapso industrial, desempleo, construcción del autogobierno y violencia). ALC denomina estos elementos como el factor cultural o K en euskara.

En este sentido, la incorporación de la igualdad y la solidaridad a la narrativa compartida sobre la identidad del pueblo vasco explicarían por qué se ha intentado replicar en otros lugares procesos similares, pero siempre han fracasado al no poder incorporar las claves culturales locales. Estas claves culturales son las que pueden diferenciar y poner en valor el sistema de competitividad vasco respecto a los de otras regiones y países de nuestro entorno.

Para ALC y a pesar de los datos negativos que se están observando en los últimos años (precariedad laboral, aumento de la pobreza y desigualdad, limitación del autogobierno, etc), comprender mejor las claves que nos han permitido la transformación socio-económica de la sociedad vasca (cultura e identidad local, igualdad y competitividad) representan una gran oportunidad para el posicionamiento de la sociedad vasca a nivel internacional.

Por todos estas razones, la sociedad vasca tiene “una oportunidad histórica de construir un nuevo relato sobre su historia reciente y convertirse en aliado estratégico de aquellos que deseen construir nuevos modelos de competitividad y solidaridad. Esta oportunidad debería acompañar al resto de instituciones vascas en sus estrategias de internacionalización.”